Nueva Ley Start-up

La inversión en empresas de nueva creación ha atravesado un periodo de incertidumbre debido al problema del coronavirus, pero va camino de batir récords en 2022. El año pasado, España ha podido invertir más de 3.000 millones de dólares en start-ups. Esto significa que hemos triplicado los mejores resultados de inversión obtenidos en 2018, haciendo historia contra todo pronóstico.

Además de las cifras, la otra gran noticia de los últimos tiempos ha sido la llamada nueva ley Start-Up. Se trata de un proyecto gubernamental que comenzó hace unos años para estimular la creación de empresas, pero que hasta ahora se ha estancado y está especialmente enfocado a las empresas tecnológicas ¿Quieres saber qué es la Ley de Startups y cómo se aplica a tu negocio? Pues siga leyendo.

¿Qué es la Ley de Startups?

Han pasado dos años desde que el gobierno anunció la creación de la llamada Ley de Startups. El proyecto llevaba varios meses en fase de consulta pública, pero no fue hasta hace unas semanas que se avanzó, aunque se anunció un proceso legislativo para su aprobación en diciembre del año pasado.

Durante un largo periodo de tiempo, los entresijos de la nueva ley han quedado claros. La ley pretende apoyar el ecosistema de las start-ups y reconoce la naturaleza jurídica de estas empresas, incluyendo muchas características como el potencial de su modelo de negocio, su misión innovadora y la especificidad de sus necesidades financieras.

Tras cinco años de protestas, el ecosistema de las start-ups puede ver por fin la luz al final del túnel, gracias al dinamismo que aporta esta ley. La Ley de Startups forma parte del Plan Nacional de Emprendimiento de España, una serie de medidas que el Gobierno quiere poner en marcha para impulsar el desarrollo digital del país, 50 de las cuales están dirigidas a las startups y sus ecosistemas.

El objetivo no es otro que acelerar el crecimiento de la inversión y poner a España a la altura de Alemania y Francia, los países líderes en este campo. Esperamos que esta ley responda realmente a las necesidades específicas del tejido empresarial español y contribuya a su fortalecimiento.

¿Cuáles son los aspectos innovadores de la Ley de Creación de Empresas en comparación con la legislación anterior?

En resumen, la Ley de Puesta en Marcha consiste en reducir los impuestos y eliminar la burocracia. En la actualidad, las empresas de nueva creación están reguladas por leyes comerciales y fiscales, que no tienen en cuenta las especificidades de estos nuevos modelos de negocio e imponen requisitos demasiado gravosos a las iniciativas innovadoras.

Compromiso con la innovación.

Con esta nueva propuesta, el Gobierno quiere regular y flexibilizar todas las actuaciones que las start-ups tienen que realizar en colaboración con la administración pública durante su ciclo de vida. Especialmente en la fase de arranque. La razón es que el desarrollo de una start-up innovadora requiere mucho papeleo y la pone en desventaja frente a otras PYMES en términos de impuestos y, por ejemplo, de procedimientos de visado, que están regulados por la Ley de Empresas de nueva creación.

Según el Gobierno, el objetivo es «estimular la inversión y atraer el talento; promover la cooperación entre las PYME, las grandes empresas y las start-ups; fomentar la investigación y la innovación, incluida la compra pública innovadora en la Administración; y promover la cooperación entre las start-ups y los emprendedores y las universidades e institutos de investigación».

Para ilustrar el nivel de inversión, en septiembre la inversión en empresas de nueva creación ascendió a 316 millones de euros, con lo que el total del año hasta la fecha es de 3.020 millones de euros. Esta cifra triplica las cifras acumuladas en 2020 y 2019, cuando se invirtieron 985,75 y 909,08 millones de euros en empresas tecnológicas españolas, respectivamente.

Derecho empresarial

Uno de los objetivos más importantes de la Ley de Emprendedores es evitar la fuga de cerebros y atraer la mayor cantidad de talento e inversión posible. Para ello, se han incluido nuevas medidas fiscales y tributarias más atractivas. Por ejemplo, el impuesto sobre la renta de los no residentes se reducirá del 25% al 15% durante el primer periodo si la base imponible es positiva, y del 25% al 15% durante los tres periodos siguientes si mantienen su condición de empresarios.

Además, las opciones sobre acciones son la forma preferida de remuneración. En el caso de las acciones ofrecidas a empresas de nueva creación, la exención se ha incrementado de 12.000 a 50.000 euros anuales. Además, la tributación se difiere hasta que el activo se convierte en un activo líquido. Esto se aplica tanto en el caso de una venta de acciones como en el caso de una cotización en bolsa.

En cuanto a la fiscalidad, los primeros 100.000 euros de inversión en una empresa de nueva creación están exentos de impuestos (también para los empresarios).

La ley también aumenta la deducción máxima por inversiones en empresas nuevas o de reciente creación de 60.000 a 100.000 euros anuales. Esta exención fiscal se aplica no solo a los inversores, sino también a los propios empresarios. La deducción se incrementará del 30% al 50% y se ampliará el periodo durante el cual una empresa se considera empresaria. En concreto, se ampliará de tres a cinco años en general, o hasta siete años para las empresas de determinados sectores. Por ejemplo, varios sectores.

  • Biotecnología
  • Energía
  • Sectores industriales
  • Industrias estratégicas, o industrias con tecnologías únicas desarrolladas específicamente en España.

Reducción de la burocracia

Las empresas de nueva creación también podrán solicitar un aplazamiento del impuesto de sociedades o del impuesto sobre la renta de no residentes durante un periodo de 6 a 12 meses. También se suprimirá la obligación de fraccionar el pago del impuesto de sociedades y del impuesto sobre la renta de no residentes en el año siguiente al que la base imponible sea positiva.

Por otra parte, se ha suprimido el requisito de que los inversores no residentes obtengan un NIE y los inversores y sus representantes solo deben obtener un número de identificación fiscal. El procedimiento de liquidación, que puede realizarse en línea, también se simplificará, ya que la falta de inicio de las operaciones se tratará como un hecho normal.

La burocracia sigue siendo uno de los mayores problemas para las empresas de nueva creación. Por eso, a partir de ahora, podrá registrarse digitalmente y con un estado normalizado.

El gobierno intenta atraer la inversión y el talento extranjeros. Por ello, vamos a simplificar los trámites necesarios para obtener un visado. En particular, nos centraremos en las start-ups y en los autónomos digitales que vienen a España. Tendrán la oportunidad de obtener un visado de baja tributación.

Por último, hay disposiciones generales y fundamentales para un entorno de pruebas regulado, basadas en la experiencia del «sandbox» en el sector financiero. El objetivo es, por tanto, promover un entorno controlado en el que se pueda evaluar la utilidad, la viabilidad y el impacto de las innovaciones tecnológicas en distintos ámbitos de la actividad productiva en un periodo de tiempo limitado.

Ley de Emprendedores: beneficios para los emprendedores

Según el Mapa del Emprendimiento Español, uno de los principales retos a los que se enfrentan actualmente las start-ups españolas es la profesionalización de los mecanismos de financiación utilizados por los emprendedores. Esto se debe a que a menudo dependen de la autofinanciación, del apoyo de la empresa o de la familia para poner en marcha sus proyectos. El informe también señala que el acceso a más financiación tiene un impacto significativo en la rentabilidad de estas empresas. Sin embargo, señala que el 12% de las empresas emergentes españolas tienen un EBITDA positivo, lo que es más alto que en otros países europeos, donde se sitúa en torno al 10%.

El ecosistema español de start-ups ha evolucionado mucho en los últimos años. Se trata de una actividad económica que comprende nuevas empresas que responden a necesidades sociales y económicas, contribuyen a la internacionalización de la economía, atraen importantes inversiones financieras y talentos extranjeros, y ofrecen carreras a los jóvenes.

Sin embargo, si comparamos el sector de las start-ups en España con el de otros países, podemos decir que aún nos queda mucho camino por recorrer. El entorno normativo en el que operan este tipo de empresas tecnológicas no está adaptado a modelos de negocio innovadores y arriesgados que requieren condiciones específicas.

Antes de esta ley, sus actividades estaban restringidas por una legislación que imponía requisitos demasiado estrictos a estas iniciativas, lo que en muchos casos impedía su éxito. Por ello, España ha puesto en marcha una serie de reformas para no quedarse atrás ante la feroz competencia internacional y favorecer la aparición de nuevas empresas. ¿Cuál es el objetivo? Convertir a España en un país pionero en emprendimiento, creación de empleo y crecimiento económico en Europa.

Desventajas de comercializar solo en España

  1. Falta de ambición. Si decide lanzar su empresa en España solo, es evidente que su decisión no es lo suficientemente ambiciosa. Pero quizás no únicamente por esa razón. También es posible que quieras salir, pero depende de quién sea lo suficientemente inteligente como para financiarlo. Y no te preocupes demasiado si tu cuñado, que nunca ha fundado una empresa, te dice que no tiene ambición. Sin embargo, si realmente quiere crear una gran empresa con actividades internacionales, empezar solamente en España no parece, en principio, la mejor estrategia.
  2. Crecer… De nuevo, en respuesta al primer punto, puede pensar»…». Quizá piense: «¿Por qué empezar aquí? ¿Por qué no es esta la mejor estrategia para empezar? Al fin y al cabo, ¡no existe una empresa que empiece en un país y luego se expanda! Pero recuerda que si empiezas exclusivamente en España, a medida que crezcas tendrás que intentar replicar el modelo prácticamente desde cero en todos los países. Además, cada mercado es diferente y la reproducción puede no ser tan rápida y fácil como se supone.
  3. Salida, la más difícil. Si quiere generar una gran empresa, probablemente necesitará inversores. Por supuesto, también tendrá que preguntar a los inversores qué opinan de su salida. Y por supuesto, estar solo en España no es un impedimento para invertir, pero quizás estar en el extranjero ayude a los posibles inversores a tener una mejor visión de tu salida.
  4. Cabeza de ratón Por último, llegamos a la pregunta de la que hablamos el otro día: «¿Qué prefieres, la cabeza de un ratón o la cola de un león? Porque a la hora de elegir entre uno y otro, hay que tener en cuenta otros factores, como el tamaño del mercado, la presencia de competidores, el tamaño de los demás actores, etc.

Ventajas de comercializar solo en España

  1. Mercado conocido. Seamos sinceros: si un empresario decide montar un negocio en su propia región, es porque conoce muy bien ese mercado. El nicho de usuarios, las características del país, las leyes que afectan a su negocio …… Y así sucesivamente. La ventaja de emprender un negocio en España en solitario es que se conoce mejor el mercado y, por tanto, se puede comprobar con mayor precisión la viabilidad de la empresa.
  2. No necesitas (mucho) dinero. Por supuesto, la globalización es mucho mejor, pero ¿quién va a pagar todas las fiestas? Si es la primera vez que se inicia un negocio, es casi imposible empezar con mucho dinero. Si todavía necesita validar su modelo de negocio, aquí puede hacerlo al menos sin gastar (demasiado) dinero.
  3. Bajo crecimiento. Hace algún tiempo, preguntamos a los inversores: «¿En qué prefiere invertir: en un crecimiento lento o en un crecimiento explosivo? Si eres un emprendedor que quiere crecer lentamente, si no quieres depender demasiado de la financiación externa (conocemos a varias personas que intentan cambiar 4 dólares por intereses) y si quieres crecer de forma sostenible, montar un negocio en España te favorecerá.
  4. No tengas miedo. A fin de cuentas, todo es lo mismo. Nacer es genial, pero no es para todo el mundo, y no es algo que todo el mundo pueda hacer estratégicamente. Y como he dicho antes, no una ni dos, sino varias empresas españolas se han instalado aquí y poco a poco se están internacionalizando.

Nuevo régimen fiscal para los business angels

Los business angels y los inversores privados en general pueden beneficiarse de una legislación especial sobre el entorno empresarial. Entre otras medidas, se ha aumentado la deducción máxima para las inversiones en empresas nuevas o establecidas de 60.000 a 100.000 euros anuales. También se ha aumentado el porcentaje de deducción del 30% al 50%.

Los inversores que vendan sus participaciones y reinviertan los ingresos en otra empresa de nueva creación no tienen que pagar el impuesto sobre las plusvalías y pueden, por tanto, beneficiarse de nuevas ventajas fiscales.

El requisito para ello es que los fondos no superen los 400.000 euros al inicio del año en que se realiza la inversión. Además, la empresa debe ser nueva o estar establecida durante un máximo de tres ejercicios y la participación debe ser de entre 3 y 12 años.

Los business angels no pueden adquirir más del 40% del capital social, ni pueden invertir a través de una persona jurídica.

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