¿Te has preguntado alguna vez por qué los enlaces son tan importantes en esto del marketing digital? Pues agárrate que te lo cuento como si estuviéramos de cañas. Sin tanto rollo técnico, pensemos en los enlaces como esos amigos que te recomiendan un buen bar… Solo que en este caso, Google es ese amigo que decide si tu web mola o no. Cuantos más colegas de calidad te respalden, más confianza generas. ¡Así de simple!
Y, oye, que no es solo para subir en el ranking de Google, que también te llega más gente a la web y, claro, más visitas, más posibles clientes, ¿no?
A la hora de elegir qué enlaces poner en tu sitio, no hay que perder de vista un par de cosas. Primero, busca esos enlaces que tengan que ver con tu rollo (nada de hablar de motos en un blog de pasteles). Y, por favor, apunta alto: mejor un enlace de un sitio conocido que de uno random. Trata de que haya variedad -que no todo sea del mismo estilo- para que el perfil de enlaces se vea sólido.
Una vez que tengas fichados tus enlaces ideales, mimarlos un poquito… Piensa en la construcción como algo natural. Haz migas con influencers o escribe en blogs del mismo nicho. Chequea de vez en cuando que no haya enlaces rotos… ¡nada más cutre que pinchar en algo que no funciona! También es importante que los enlaces internos guíen al lector a más contenido guay dentro de tu web.
Y si piensas, ¡vaya jaleo! Créeme, poner tus enlaces a trabajar bien te refuerza el SEO y proyecta la autoridad de tu marca como nadie. Así que si quieres petarlo online, revisa tus actuales enlaces y prueba todo esto… ¡Tu futuro yo te lo agradecerá!
¿Listo para dar el salto y mejorar tu presencia en internet? Ponte a ello ya y sorpréndete de la diferencia.
